La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, respondió a las declaraciones del periodista argentino Eduardo Feinmann, quien desató una polémica internacional al lanzar insultos contra los mexicanos tras la eliminación de la Selección Mexicana en el Mundial de 2026.
Durante una emisión de su programa de televisión, Feinmann afirmó: “Detesto a los mexicanos, los detesto con mi alma”, además de emitir otras expresiones ofensivas que rápidamente se viralizaron en redes sociales y generaron reacciones tanto en México como en Argentina.
Previamente, el comunicador también había asegurado que la derrota de Ecuador frente a México estuvo relacionada con supuestas amenazas de un grupo criminal mexicano hacia futbolistas ecuatorianos, versión que fue desmentida por la Federación Ecuatoriana de Fútbol.
Desde Palacio Nacional, Sheinbaum calificó a Feinmann como un “pseudoperiodista” y cuestionó sus declaraciones durante su conferencia matutina.
“Indignante, pero habla de quién es”, expresó la mandataria, quien además sostuvo que el comunicador mantiene afinidad con sectores de la derecha mexicana.
“Si este periodista odia a los mexicanos y la derecha mexicana quiere a este periodista, pues la derecha mexicana odia al pueblo de México; es transitividad directa”, declaró.
Horas después de la respuesta presidencial, Eduardo Feinmann dedicó parte de su programa televisivo a responder a la controversia y ofreció disculpas a quienes se sintieron ofendidos.
“Hice un comentario que generó un enojo de millones de mexicanos y, la verdad, tienen razón en enojarse conmigo”, reconoció.
Sin embargo, negó que sus palabras tuvieran un carácter xenófobo y sostuvo que sus expresiones ocurrieron en el contexto de una discusión sobre fútbol.
“No fue un comentario xenófobo, no fue un mensaje de odio. Estábamos hablando de fútbol. Si algún mexicano sintió que mis palabras lo estaban alcanzando personalmente, quiero decirle que ese no fue el sentido”, afirmó.
Pese a ello, volvió a criticar a la presidenta mexicana al señalar que debería concentrarse en temas como la inseguridad, la corrupción y el narcotráfico.
Eduardo Feinmann, de 67 años, es uno de los periodistas con mayor presencia en los medios argentinos. Conduce un programa matutino en Radio Mitre y un espacio informativo en la cadena A24, además de ser uno de los comunicadores que con frecuencia entrevista al presidente argentino, Javier Milei.
A lo largo de más de tres décadas de trayectoria ha protagonizado diversas controversias por declaraciones dirigidas contra movimientos feministas, organizaciones de derechos humanos, sindicatos, comunidades indígenas y colectivos de la diversidad sexual.
Sus posicionamientos han sido objeto de críticas por distintos sectores políticos y académicos, quienes consideran que su estilo ha contribuido a polarizar el debate público en Argentina.





