Un premio de 12.8 millones de dólares de la Lotería de Arizona permanece sin ser reclamado debido a una disputa legal entre la cadena de tiendas de conveniencia Circle K y dos de sus exempleados, quienes aseguran ser los legítimos propietarios del boleto ganador.
El conflicto comenzó el 24 de noviembre de 2025 en una sucursal de Circle K en Phoenix, cuando una clienta solicitó 85 dólares en boletos del juego The Pick, pero únicamente contaba con 60 dólares en efectivo. Como consecuencia, varios boletos quedaron impresos sin ser vendidos, entre ellos el que horas después resultó ganador del premio mayor.
Al iniciar su turno al día siguiente, el entonces gerente de la tienda, Robert Gawlitza, verificó que uno de esos boletos coincidía con la combinación ganadora. Según su versión, salió temporalmente de su jornada laboral, se retiró el uniforme y compró el billete por 10 dólares con ayuda de la cajera Marlene Ybarra, dejando evidencia de la operación frente a una cámara de seguridad.
Gawlitza sostiene que actuó conforme a una política interna de Circle K que obligaba a los empleados a comprar los boletos impresos por error o aquellos que los clientes dejaban sin pagar, con el objetivo de evitar pérdidas para la empresa. En el proceso judicial, seis exempleados declararon que esa práctica era habitual y que incluso llegaron a cubrir con su propio dinero boletos no vendidos.
Sin embargo, antes de concluir su jornada laboral, un supervisor le pidió entregar el boleto para que la empresa analizara la situación. Desde entonces, el exgerente asegura que nunca volvió a tener el documento en su poder.
Meses después fue despedido por presuntamente haber incumplido las políticas internas al realizar la compra durante su horario de trabajo. Posteriormente, Circle K presentó una demanda para que un juez determine quién tiene derecho a cobrar el premio, mientras que un tribunal suspendió temporalmente el pago de los 12.8 millones de dólares hasta que exista una resolución definitiva.
La Lotería de Arizona informó que no emitirá comentarios debido a que el caso permanece bajo litigio, mientras que la empresa propietaria de Circle K, Couche-Tard, no ha fijado una postura pública sobre la controversia.
En caso de obtener un fallo favorable, Robert Gawlitza acordó repartir el premio en partes iguales con Marlene Ybarra, la cajera que le vendió el boleto. Además del dinero, el exgerente busca recuperar el empleo que perdió tras el inicio del conflicto legal.





