El gobernador de San Luis Potosí, Ricardo Gallardo Cardona, reconoció que la corrupción continúa presente en la entidad, aunque aseguró que la mayoría de estos actos están relacionados con corporaciones de seguridad pública municipal.
Lo anterior, luego de que el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) ubicara recientemente a San Luis Potosí como el décimo estado del país con la tasa más alta de víctimas de actos de corrupción por cada 100 mil habitantes durante 2025.
El mandatario estatal señaló que una de las prácticas más frecuentes corresponde a las denominadas “mordidas”, aplicadas principalmente por elementos municipales de tránsito o seguridad pública.
Explicó que estas situaciones suelen ocurrir cuando conductores cometen faltas menores, como pasarse un semáforo en rojo, estacionarse en lugares prohibidos o infringir disposiciones del Bando de Policía y Buen Gobierno, momento en el que algunos oficiales solicitan dinero para evitar sanciones oficiales.
“El 80 por ciento de las quejas de corrupción del Inegi retribuyen a temas de mordidas, que le llaman ellos vulgarmente la mordida, y el 80 por ciento conlleva autoridades de corporaciones de seguridad”, declaró.
Gallardo Cardona sostuvo que corresponde a las Direcciones de Seguridad Pública Municipal implementar medidas para inhibir este tipo de prácticas y sancionar los abusos cometidos por sus elementos.
Asimismo, aseguró que el Gobierno del Estado también mantiene acciones internas para combatir la corrupción dentro de las corporaciones estatales.
Indicó que desde la creación de la Guardia Civil Estatal (GCE), la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC) ha dado de baja a 275 elementos tras comprobarse actos de corrupción.
En contraste, afirmó que mil 500 nuevos policías egresados de la academia estatal han sido incorporados a la corporación con el objetivo de fortalecer las labores de seguridad y depuración institucional.





