A casi cuatro meses de haber iniciado denuncias por presunto maltrato contra una alumna del Jardín de Niños “20 de Noviembre”, una madre de familia se manifestó afuera del plantel para exigir avances en las investigaciones y denunciar omisiones del Sistema Educativo Estatal Regular.
Berenice Salas, madre de una niña de cuatro años con diagnóstico de autismo grado 2, señaló que el caso comenzó en marzo, luego de que su hija relatara presuntas agresiones por parte de una docente identificada como Myrna Elizabeth Chávez.
Según su testimonio, la menor le informó que era empujada, le jalaban la ropa y recibía golpes en las manos dentro del salón de clases, por lo que decidió presentar denuncias ante la Fiscalía General del Estado de San Luis Potosí, la Procuraduría de Protección de Niñas, Niños y Adolescentes y la Comisión Estatal de Derechos Humanos de San Luis Potosí.
La madre denunció que la Fiscalía solicitó al SEER información relacionada con la docente señalada para continuar con la integración de la carpeta de investigación; sin embargo, aseguró que esos datos no han sido entregados.
Además, relató que al acudir recientemente a las oficinas del sistema educativo para conocer el avance del procedimiento, personal jurídico le informó que su expediente se encontraba “traspapelado”, sin que hasta ahora haya recibido información sobre posibles sanciones o resoluciones.
Durante la protesta, Salas colocó cartulinas para visibilizar su caso, aunque aseguró que algunos mensajes fueron retirados por otras madres de familia tras indicaciones de personal docente.
También afirmó que existen otros señalamientos por presunto maltrato y discriminación contra estudiantes del plantel, particularmente menores dentro del espectro autista, aunque subrayó que su denuncia se centra en los hechos que involucran a su hija.
La denunciante también señaló a la directora del jardín de niños, Gabriela Benítez, de no brindar acompañamiento durante el proceso y de priorizar la protección de la maestra denunciada.
Asimismo, sostuvo que la docente permaneció visible dentro de la escuela durante parte de las investigaciones, pese a los señalamientos en su contra.
Berenice Salas aseguró que su hija presentó episodios de estrés y angustia derivados de lo ocurrido y que actualmente recibe atención psicológica.
Finalmente, exigió al SEER una resolución pronta del caso y la destitución tanto de la docente señalada como de la directora del plantel.





