Aunque la acusación de narcogobierno hecha por Estados Unidos contra funcionarios y ex funcionarios de Sinaloa se encuentra vigente, Rubén Rocha Moya retomó ayer funciones al frente del Gobierno de la entidad.
En un abierto desplante a la acusación estadounidense, el Mandatario no solo anunció su regreso al cargo que le otorga fuero contra investigaciones sino que anunció su intención de terminar su mandato hasta el 31 de octubre de 2027.
El pasado 28 de abril, el Departamento de Justicia de EU exigió a México la entrega de Rocha Moya y otras nueve personas, a quienes acusó de encabezar un red de narcogobierno en Sinaloa.
En respuesta, la Presidenta Claudia Sheinbaum exigió pruebas y el Mandatario sinaloense se separó del cargo el 1 de mayo. Dos semanas después, dos de los señalados se entregaron voluntariamente al Gobierno estadounidense.
Ayer, luego de 112 días de haber pedido licencia y sin consultar el tema ni con la Presidenta Sheinbaum ni con la dirigencia de Morena, el Mandatario regresó a sus funciones.
«Como la propia FGR lo ha informado no existen los mínimos elementos de prueba que sustenten nuestra participación en conducta penal alguna.
«Soy ajeno e inocente de las patrañas que se han urdido en mi contra para dañar al movimiento político de izquierda en el que milito», expresó.
Gobernación dijo que Rocha regresó al cargo por decisión personal y que las acusaciones de EU siguen abiertas y en espera de pruebas.
Consultada sobre la decisión del Gobernador de Sinaloa de regresar al cargo, la Administración del Presidente Donald Trump sostuvo que el Cártel de Sinaloa no podría mantener sus operaciones de narcotráfico sin la ayuda de autoridades corruptas.
«El Cártel de Sinaloa trafica drogas mortales hacia EU y es una Organización Terrorista Designada que no podría operar sin la ayuda de funcionarios corruptos», dijo un vocero del Departamento de Estado, quien recordó que desde 2025 esa agrupación fue catalogada como uno de los objetivos internacionales de aquel país.
Tras regresar al Palacio de Gobierno de Sinaloa, el Gobernador se reunió ayer con miembros de su gabinete, integrantes del Poder Judicial, Alcaldes y miembros del Congreso estatal.
Antes de estos encuentros, reintegró a la Secretaría de Gobierno a Yeraldine Bonilla, quien lo suplió en el puesto durante su licencia.
Sin embargo, por la tarde no se conocieron actividades del Gobernador.
Dirigentes opositores cuestionaron el regreso del morenista a la gubernatura.
El senador de Movimiento Ciudadano (MC) Clemente Castañeda consideró que el retorno de Rocha representaba una «vergüenza nacional» y la putrefacción de la 4T.
La diputada panista Kenia López Rabadán cuestionó la decisión del Gobernador y dijo que buscaba obtener fuero constitucional para no ser detenido.





