Un año después del asesinato de Carlos Manzo, las investigaciones han reconstruido cómo un grupo criminal siguió sus movimientos durante el Festival de la Vela en Uruapan. Un chat creado para coordinar el ataque, los teléfonos de uno de sus participantes y un disco duro hallado en casa de un presunto operador del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) han permitido identificar a integrantes de la estructura y rastrear posibles filtraciones desde el entorno municipal.
Manzo fue atacado la noche del 1 de noviembre de 2025, mientras recorría una plaza llena de personas por las celebraciones de Día de Muertos. Minutos antes, según los mensajes recuperados por los investigadores, quien se identificaba como El Licenciado dio la orden de dispararle incluso si llevaba a su hijo en brazos: “LES REPITO, NO IMPORTA QUE TRAIGA NIÑO, ASÍ HAY QUE DARLE”. El menor ya no estaba en brazos del alcalde cuando ocurrió el ataque. Manzo murió camino al hospital.
La investigación comenzó con 14 videos del lugar, obtenidos de redes sociales y cámaras de seguridad. En ellos aparecían Víctor Ubaldo, el adolescente de 17 años que disparó; Fernando Josué, otro menor señalado como tirador suplente, y Ramiro, identificado como coordinador de ambos. Los tres murieron: Víctor fue abatido después del atentado, mientras que Fernando y Ramiro aparecieron asesinados nueve días más tarde en las afueras de Uruapan.
El grupo de chat creado para el ataque
En un teléfono de Ramiro, conocido como El Jaguar, las autoridades encontraron un grupo de la aplicación Threema llamado “Ciudad”. Tenía nueve integrantes y, de acuerdo con las pesquisas, El Licenciado lo creó uno o dos días antes del asesinato para organizar labores de vigilancia y comunicar los movimientos del alcalde.
Los mensajes muestran que el grupo conocía con detalle el recorrido previsto para Manzo. La tarde del atentado, El Licenciado informó que el alcalde estaba en la Casa de la Cultura, que acudiría al encendido de velas y que después visitaría los altares. También escribió que estaban listos para atacarlo “así como quiere el patrón”, una referencia que los investigadores vincularon posteriormente con Ramón Álvarez Ayala, alias R1, señalado como presunto autor intelectual.
A las 19:07, El Licenciado compartió una imagen de mensajes del chat del cabildo de Uruapan. La captura incluía una indicación del propio Manzo sobre dónde debía reunirse su equipo para el encendido de velas. Esa información abrió una línea de investigación sobre personas con acceso a comunicaciones internas del Ayuntamiento.
La carta de Ramiro y el disco duro
Ramiro dejó a su esposa una carta en la que reconocía que no trabajaba en cultivos de aguacate, como le había dicho. También identificó a El Licenciado como Jorge Armando Gómez y proporcionó datos para ubicarlo. Una llamada anónima aportó después otro alias, El Conta, así como las características y placas del vehículo que utilizaba.
Los investigadores lo localizaron en Morelia y lo detuvieron el 18 de noviembre de 2025. En su domicilio encontraron un disco duro con información sobre la organización criminal en Uruapan y sus alrededores: nombres, nóminas, actividades y productos presuntamente comercializados. El material describía una estructura de más de 140 personas, con grupos dedicados, según las pesquisas, a extorsiones, secuestros, homicidios, venta de drogas y operación de máquinas tragamonedas.
El disco contenía además un documento elaborado por la Fiscalía de Michoacán en 2021 sobre la estructura del CJNG. Los investigadores no han esclarecido cómo llegó ese archivo a manos del presunto operador criminal. Meses después, otra parte de la investigación reveló posibles filtraciones de información oficial sobre el caso Manzo.
La pista hacia funcionarios y personas cercanas al alcalde
El análisis de las comunicaciones de Ramiro condujo a un taxista de Uruapan conocido como El Viejito, a un contacto llamado La Pava y al entonces director de Relaciones Públicas del Ayuntamiento, Samuel García. La hipótesis de los investigadores es que una captura del chat del cabildo salió del entorno municipal y pasó por esa cadena hasta llegar a El Licenciado.
El taxista declaró que La Pava le habló del plan para atentar contra Manzo y que él puso a los implicados en contacto con Samuel García. De acuerdo con esa versión, el funcionario aceptó colaborar a cambio de dos dosis de cocaína. Tanto él como El Viejito fueron detenidos en enero de 2026; La Pava fue capturado posteriormente. Los investigadores aún buscan a una persona que habría servido de enlace entre este último y El Licenciado.
Otra conexión surgió del propio grupo “Ciudad”. Un participante que utilizaba el alias Brilloso comunicó poco después de los disparos que Manzo iba grave rumbo al hospital. Meses más tarde, las autoridades lo identificaron como Alexis Medina. Según las pesquisas, es primo de uno de los escoltas del alcalde y sobrino de Rosa Alejandra Vargas, quien ocupaba la Secretaría de Bienestar municipal.
Alexis y su hermano Cristian, alias El Vikingo, fueron detenidos en agosto. Los investigadores revisan si Brillosoobtuvo información por sus vínculos familiares con personas cercanas a Manzo. Vargas fue detenida después por encubrimiento, en relación con su negativa a declarar ante la Fiscalía. La investigación sobre el origen de las filtraciones continúa abierta.
Los reclutadores y la disputa con el grupo criminal
Las autoridades también siguieron la ruta de los dos adolescentes que participaron en el ataque. Según la investigación, Jaciel N. los conoció en centros de rehabilitación y los puso en contacto con Ramiro. Este último los habría llevado a practicar tiro a La Basilia, una zona en las afueras de Uruapan.
Alejandro Baruc Castellanos, alias Comandante Caos, fue detenido y acusado del asesinato de Ramiro y Fernando Josué. Las autoridades lo ubican entre los comandantes de la estructura dirigida por El Licenciado. Otros integrantes del grupo fueron capturados en los meses siguientes.
Personas detenidas en el caso señalaron como posible motivo del atentado la captura, en agosto de 2025, de René Belmontes, alias Comandante Rhino. Manzo lo había detenido con policías municipales y difundió un video en el que lo confrontaba. Esa explicación forma parte de las líneas de investigación sobre por qué la organización decidió atacar al alcalde.
La captura de otro presunto comandante, conocido como El Kongo, permitió seguir la pista de información reservada que habría llegado al grupo criminal. En su teléfono se encontró una conversación con una abogada señalada de proporcionarle datos sobre las pesquisas. Posteriormente fueron detenidos un agente en activo de la Guardia Forestal de Michoacán y un exagente de la Fiscalía, identificados como posibles fuentes de esa información.
Las detenciones y lo que falta esclarecer
Ramón Álvarez Ayala, R1, fue detenido en julio de 2026. Con su captura y las de otros presuntos participantes, el número de personas detenidas por el caso llegó a 34, de acuerdo con la reconstrucción de las investigaciones. Las autoridades mantienen en la mira a otros posibles implicados, entre ellos el presunto enlace entre La Pava y El Licenciado.
Las pesquisas han permitido reconstruir la vigilancia del alcalde, el reclutamiento de los jóvenes que participaron en el ataque y parte de la cadena que transmitió información sobre sus movimientos. Aún está por determinarse el alcance de las filtraciones desde el entorno de Manzo y la participación precisa de quienes permanecen bajo investigación.





