El puesto de pirotecnia que explotó el 2 de noviembre en Xilitla operaba sin permisos ni anuencias municipales y carecía de medidas de seguridad, informó Nadia Ochoa Limón, titular de la Coordinación Estatal de Protección Civil (CEPC). La explosión dejó cinco personas lesionadas: una permanece hospitalizada en Ciudad Valles y las otras cuatro fueron dadas de alta y se reportan estables.
La funcionaria señaló que el reporte se recibió alrededor de las 16:00 horas y que autoridades municipales y servicios de emergencia atendieron a las personas afectadas. La Fiscalía quedó a cargo de la investigación; Protección Civil estatal aportará la información que le solicite.
Ochoa Limón llamó a los ayuntamientos a revisar los permisos de venta de pirotecnia y a mantener la vigilancia sobre los puestos temporales durante toda la temporada. Señaló que estos establecimientos no deben instalarse en lugares con alta concentración de personas y que deben contar con extintores de polvo químico seco, así como con personal capacitado para utilizarlos.
También pidió a la ciudadanía reportar los puntos de venta que operen sin condiciones de seguridad para que las autoridades intervengan y, cuando corresponda, decomisen la mercancía.
La titular de la CEPC precisó que los municipios son responsables de regular la venta, vigilar los establecimientos y aplicar las medidas correspondientes. La dependencia estatal, dijo, puede acompañar los operativos y emitir recomendaciones. Sobre una posible restricción o prohibición de la venta en próximas celebraciones, indicó que corresponde a los ayuntamientos tomar esa decisión y supervisar su cumplimiento.





