Nemesio Oseguera Cervantes, conocido como “El Mencho”, murió este domingo durante un operativo policial, según versiones oficiales. El capo encabezaba el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), considerado una de las organizaciones criminales transnacionales más peligrosas del mundo y objetivo prioritario tanto para México como para Estados Unidos.
Durante años, su imagen pública se limitó a antiguas fotografías de fichas de la DEA tomadas en la década de los noventa, cuando fue detenido por delitos relacionados con drogas en Estados Unidos. Tras cumplir condena y ser deportado en varias ocasiones, regresó a México, donde inició un ascenso criminal que lo llevó a consolidar una estructura que diversificó actividades más allá del narcotráfico, incluyendo extorsión, robo y trata de personas.
Ascenso y ruptura con Sinaloa
Originario de una familia campesina de Michoacán, Oseguera Cervantes comenzó como sicario vinculado a facciones asociadas al Cártel de Sinaloa. En 2010 fundó el CJNG tras rupturas internas y alianzas estratégicas derivadas de la muerte de Ignacio Coronel.
Uno de los episodios que marcó su consolidación ocurrió el 20 de septiembre de 2011, cuando fueron abandonados 35 cuerpos en Boca del Río, Veracruz, presuntamente integrantes de Los Zetas. El hecho le valió el apodo de “matazetas” y proyectó el poder del grupo.
Con el tiempo, el CJNG desarrolló una estructura descentralizada, con presencia en múltiples estados y operaciones en Estados Unidos. La organización combinó propaganda en redes sociales, exhibiciones de fuerza con armamento de alto calibre y estrategias de control territorial en regiones de Michoacán y Jalisco.
Violencia y confrontación con el Estado
En 2015, tras la muerte de uno de sus operadores, el grupo emboscó a un convoy militar, con saldo de 15 agentes fallecidos. Ese mismo año, narcobloqueos en Jalisco y el derribo de un helicóptero militar evidenciaron su capacidad de fuego.
En 2020, la extradición de su hijo Rubén Oseguera, “El Menchito”, derivó en nuevas confrontaciones. Ese año también se registró el atentado contra el entonces jefe de la policía capitalina, Omar García Harfuch, quien sobrevivió a un ataque armado en la Ciudad de México.
Las autoridades estadounidenses reforzaron la presión judicial contra su círculo cercano. Familiares y operadores financieros fueron detenidos y procesados en cortes federales, en una estrategia para debilitar la estructura del grupo.
Perfil bajo y mito
A diferencia de otros capos, Oseguera Cervantes mantuvo un perfil discreto. Informes señalaban problemas de salud y movilidad limitada en sus últimos años. Su organización, sin embargo, mantuvo capacidad operativa y presencia territorial.
Su muerte marca un punto de inflexión en el panorama del crimen organizado en México, aunque especialistas advierten que la fragmentación o reacomodo interno del CJNG podría generar nuevas disputas en regiones estratégicas.





