Al día siguiente del ataque armado registrado en la zona arqueológica de Teotihuacán, la presidenta Claudia Sheinbaumcentró el debate en un punto clave: cómo el agresor logró ingresar con un arma a uno de los sitios turísticos más importantes del país.
“Quizá la pregunta es: ¿cómo es que entra con un arma? Esa es la pregunta que se hacen todos”, planteó la mandataria, al reconocer que actualmente no existen arcos de seguridad en estos espacios, ya que “nunca se habían presentado situaciones de este tipo”.
Sheinbaum calificó el hecho como un “episodio aislado”, aunque adelantó que se tomarán medidas para evitar que se repita. “Todos sabemos que no habíamos presenciado algo así en México. Es la primera vez que ocurre”, subrayó.
En paralelo, el Gobierno federal informó que, de las 13 personas lesionadas, seis ya fueron dadas de alta y siete permanecen hospitalizadas, todas fuera de peligro.
Refuerzan vigilancia y controles de acceso
El secretario de Seguridad, Omar García Harfuch, anunció una serie de acciones para fortalecer la seguridad en zonas arqueológicas y destinos turísticos:
- Incremento de presencia de la Guardia Nacional
- Reforzamiento de revisiones preventivas
- Revisión de controles de acceso
- Fortalecimiento de sistemas de vigilancia
- Mayor patrullaje físico y cibernético
Además, se iniciará coordinación con la Secretaría de Cultura para actualizar protocolos de seguridad en estos espacios.
La presidenta también adelantó que se evalúa la instalación de arcos de rayos X, aunque reconoció que su implementación “lleva tiempo” y no será inmediata.
Respuesta institucional y atención a víctimas
La secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, aseguró que desde el primer momento se activaron protocolos de atención y acompañamiento a las víctimas, con personal desplegado en hospitales para brindar atención directa.
Por su parte, el comandante de la Guardia Nacional, el general Guillermo Briseño, detalló que un grupo de aproximadamente 30 elementos resguardaba la zona y que, tras las detonaciones, tardaron entre 9 y 10 minutos en intervenir.
Sheinbaum defendió la actuación de las fuerzas de seguridad, al señalar que su intervención evitó un mayor número de víctimas. En el mismo sentido, García Harfuch advirtió que, de no haber sido contenido el agresor, el saldo habría sido más grave.
Un punto de inflexión en seguridad turística
El caso abre un nuevo debate sobre los protocolos de seguridad en espacios públicos de alta afluencia. Aunque las autoridades insisten en que se trata de un hecho inédito, también reconocen que marcará un antes y un después en la forma en que se protege el patrimonio cultural y a los visitantes.





