CUANDO la política entra en paranoia…
LA nueva causal de nulidad electoral por “intervención extranjera” ya encendió las alarmas rumbo al 2027. No por el concepto en sí, sino por quién la va a interpretar…
EXPERTOS electorales advierten que dejar una figura tan ambigua en manos de un Tribunal señalado por su cercanía con el oficialismo equivale a abrirle la puerta a la discrecionalidad absoluta; lo que no se gane en las urnas podría pelearse en los tribunales…
Y si algo sobra en este país, son interpretaciones…
LA presidenta Sheinbaum apostó por la prudencia ante la crisis por los señalamientos sobre Rocha Moya y su gabinete, pero Washington no suele premiar la paciencia. Y mientras acá se habla de soberanía y respeto bilateral, allá los expedientes avanzan sin pedir permiso. Lo más duro no es la acusación; es la sensación de que el gobierno mexicano reacciona siempre medio paso tarde…
POR eso el discurso nacionalista comienza a sonar más a contención que a convicción…
Y hablando de contención…
EL alcalde Enrique Galindo denunció una campaña de guerra sucia en su contra luego de circular una falsa ficha de búsqueda con su imagen…
ASEGURA que la crítica política tiene límites y que utilizar herramientas destinadas a personas desaparecidas rebasa cualquier disputa partidista. Y en eso tiene razón. Porque en un país con miles de familias buscando a alguien, convertir una ficha de búsqueda en meme político no es sátira: es degradación pública…
AUNQUE el problema ya no es solo la guerra sucia… sino la tecnología…
EL diputado Héctor Serrano insiste en que el uso indebido de inteligencia artificial debe castigarse como delito. Que quien manipule contenidos falsos es delincuente y punto…
SUENA razonable hasta que aparecen los riesgos: organizaciones como Artículo 19, Reporteros Sin Fronteras y colectivos de periodistas advierten que las reformas sobre IA ya comenzaron a utilizarse como herramienta de persecución contra comunicadores, críticos y creadores de contenido…
Y ahí es donde el discurso de protección se convierte en terreno peligroso…
PORQUE en nombre de combatir noticias falsas se puede terminar castigando la crítica incómoda. Y en nombre de proteger identidades digitales se puede abrir la puerta a censurar periodistas. La línea es muy delgada… sobre todo cuando el poder decide dónde empieza el delito y dónde termina la libertad de expresión…
ASÍ que sería importante definir primero qué determina que un portal en redes sea o no un medio de comunicación, mitigar el anonimato del cual se amparan los pseudoperiodistas al no existir legislación que obligue a dichos “portales” a sustentar quién es el editor encargado y, por ende, regular los contratos y convenios de Comunicación Social de los diferentes órdenes de gobierno para evitar el financiamiento público a páginas creadas con el fin de atacar a adversarios políticos…
LA libertad de prensa nunca debe ser opacada, pero tampoco es válido que, en nombre de ella, se señale a diestra y siniestra desde la comodidad del anonimato y las redes a quienes resultan incómodos para uno u otro proyecto político, polarizando la opinión pública y valiéndose de herramientas de distorsión para generar agenda…
HASTA la próxima…





