Aproximadamente el 40% del agua producida por los 21 organismos operadores de San Luis Potosí se pierde en fugas antes de llegar a los usuarios, de acuerdo con los indicadores que esas entidades reportaron a la Comisión Estatal del Agua (CEA). La estimación comprende agua obtenida tanto de fuentes superficiales como subterráneas.
Interapas presenta una proporción similar: por cada 100 litros que produce para consumo humano, alrededor de 40 se pierden en la infraestructura de distribución, según los datos que el propio organismo entregó a la CEA. La dependencia relacionó las fugas principalmente con el deterioro de tuberías, algunas de las cuales tienen más de 60 años de servicio.
El titular de la CEA, Pascual Martínez Sánchez, planteó a los ayuntamientos y organismos operadores mantener programas de detección y reparación de fugas, sustituir redes que ya cumplieron su vida útil y sectorizar la distribución. Esta última medida permite dividir la red en zonas para localizar pérdidas y controlar mejor el suministro.
Martínez Sánchez señaló que recuperar el agua que hoy se pierde ayudaría a aprovechar el volumen disponible para abastecer a la población. Como parte de ese trabajo, la CEA ha impartido cursos de recuperación de caudal y sectorización al personal técnico de los organismos operadores.
La cifra refleja un problema que la dependencia ya había advertido para la zona metropolitana, donde estimó pérdidas de entre 35% y 40% por fugas. Martínez Sánchez sostuvo que continuará la coordinación técnica con los municipios para reducirlas y mejorar la eficiencia del servicio.





