Control biométrico de accesos, vigilancia con drones, binomios caninos, equipos especializados en explosivos y protocolos para responder a ataques armados forman parte del esquema de seguridad previsto para la Copa Mundial de Futbol 2026.
Los procedimientos quedaron plasmados este jueves en una revisión en el Estadio Banorte.
El documento, al que tuvo acceso REFORMA, concentra la estrategia de mando, coordinación y respuesta que aplicarán autoridades federales, estatales y municipales durante el torneo.
La planeación contempla la participación coordinada de la Secretaría de Marina, la Secretaría de la Defensa Nacional, la Guardia Nacional, la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, Protección Civil, fiscalías y gobiernos locales para resguardar estadios, Fan Fest, aeropuertos, rutas de traslado y eventos masivos relacionados con la justa deportiva.
Entre las principales preocupaciones identificadas por las autoridades se encuentran posibles ataques armados, infiltración de grupos criminales en zonas de acceso, aglomeraciones peligrosas, amenazas con explosivos y situaciones de emergencia que obliguen a evacuaciones masivas.
De acuerdo con el protocolo, los Fan Fest contarán con perímetros de seguridad delimitados y filtros de revisión para controlar el ingreso de aficionados.
Las tareas incluyen validación de boletos y acreditaciones, revisiones mediante detectores de metales, inspección de pertenencias y monitoreo permanente de concentraciones de personas.
El documento establece que la Guardia Nacional coordinará el Grupo Técnico de Áreas Fan Festival, en el que también participan Marina, Defensa, SSPC, Protección Civil, autoridades sanitarias y gobiernos de las ciudades sede.
Dentro de los escenarios de riesgo considerados por la planeación aparecen ataques armados dentro de estadios o zonas de aficionados, así como la presencia de personas vinculadas con organizaciones criminales que intenten ingresar a espacios restringidos.
Para enfrentar esas amenazas se prevé el empleo de sistemas biométricos, vigilancia aérea mediante drones tácticos y coordinación con representaciones diplomáticas y corporaciones extranjeras para atender incidentes que involucren a visitantes internacionales.
La Secretaría de Marina tendrá participación en la protección de perímetros, apoyo logístico, despliegue de binomios caninos y unidades especializadas en desactivación de explosivos.
En los estadios, la seguridad se organizará mediante anillos de protección y sectores bajo control de un mando operativo identificado y un suplente responsable de garantizar continuidad en la toma de decisiones.
Los procedimientos de acceso contemplan verificaciones biométricas para personal acreditado, revisión de mochilas, arcos detectores de metales, inspecciones físicas cuando sea necesario y monitoreo mediante cámaras conectadas a centros de mando.
También se prevé que los sistemas electrónicos de boletaje se encuentren enlazados a plataformas de supervisión para detectar anomalías, intentos de falsificación o accesos no autorizados.
Las autoridades contarán además con vigilancia redundante mediante circuitos cerrados de televisión y aeronaves no tripuladas que permitirán observar movimientos dentro y fuera de los inmuebles.
El protocolo establece procedimientos específicos para responder a incidentes mayores.
En caso de explosiones, disturbios o ataques, las fuerzas de seguridad deberán confirmar la amenaza, asegurar perímetros internos y externos, desplegar equipos especializados y ordenar evacuaciones por rutas previamente definidas.
El plan contempla la participación de unidades QBRN -especializadas en riesgos químicos, biológicos, radiológicos y nucleares- además de personal médico y equipos de rescate.
Una vez controlada la situación, se prevé la elaboración de reportes operativos, supervisión médica de lesionados y nuevas verificaciones de acceso para impedir el reingreso de posibles agresores.
La estrategia también incluye la protección de zonas marítimas, portuarias y aeroportuarias vinculadas con el torneo.
La Marina tendrá la responsabilidad de reforzar la vigilancia en instalaciones costeras, marinas y puertos que eventualmente puedan ser utilizados por delegaciones, equipos o invitados especiales.
Además participará en los grupos de trabajo relacionados con transporte, escoltas, seguridad física, manejo de multitudes y protección de áreas restringidas.
Los documentos también contemplan la instalación de centros de mando interinstitucionales donde convergerán enlaces de la SSPC, Guardia Nacional, Sedena y Marina para coordinar operaciones en tiempo real.
En esos centros se concentrará información proveniente de cámaras, drones, reportes de inteligencia y sistemas de monitoreo, con el propósito de acelerar la toma de decisiones ante cualquier contingencia.
La estrategia considera igualmente dispositivos especiales para la protección de invitados VIP, delegaciones oficiales y dignatarios extranjeros que asistan a los partidos o ceremonias relacionadas con la Copa Mundial.





